Del Conurbano al Barrio Sustentable: la historia de Agustín y Celeste

HOY 12:21:57 | 1013 LECTURAS | LOCALES

La pareja contó cómo cambió su vida al instalarse en Prados del Sol.

Dejar atrás el ritmo de la ciudad para comenzar una nueva etapa en contacto con la naturaleza no es una decisión sencilla. Sin embargo, eso fue justamente lo que hicieron Agustín Imbrogno y Celeste Salinardi, quienes desde hace un tiempo eligieron radicarse en el Barrio Sustentable de Prados del Sol, donde hoy desarrollan un proyecto de vida ligado al cuidado del ambiente, la producción de alimentos y una forma distinta de entender el bienestar.

Durante una extensa entrevista en FM de la Ciudad 99.5, ambos contaron cómo fue ese cambio, qué los motivó a instalarse en la comarca serrana y cuáles son los proyectos que impulsan actualmente.

"Vivimos primero en una carpa"

La historia comenzó hace varios años, cuando Agustín conoció la zona durante un viaje en bicicleta; "Hace seis o siete años me vine en bici, cuando todavía andaba el tren. Bajamos en Tornquist y un amigo tenía un terreno en Villa Serrana La Gruta. Ahí empezó todo", recordó.

Tiempo después llegó la posibilidad de adquirir un terreno en Prados del Sol y comenzar un proyecto que, al principio, tuvo mucho de aventura; "Al principio vinimos con una carpa. Después hicimos una pérgola, un cuarto de herramientas y ahora estamos construyendo nuestra casa con técnicas naturales", explicó.

Celeste llegó algunos años más tarde y asegura que no dudó demasiado; "Fue un desafío porque al principio vivíamos en una carpa, pero me enamoré del lugar. Es el lugar que elegimos para vivir y construir."

Una vida más consciente

La pareja coincidió en que el Barrio Sustentable representa mucho más que un lugar donde vivir.

Para Celeste, implica modificar hábitos cotidianos y aprender otra manera de relacionarse con el entorno; "Hay que cambiar totalmente la cabeza. La energía es solar, el agua sale de pozo, no hay recolección de residuos, entonces no existe el concepto de basura. Todo se recicla o se composta."

También destacó que vivir allí obliga a conocer los tiempos de la naturaleza; "Si vas a plantar algo tenés que entender la tierra, los vientos, el clima. Es un desafío para alguien que nació en la ciudad, pero también era el camino que buscaba hace muchos años."

Un abogado que encontró otro rumbo

Aunque es abogado recibido en la Universidad Nacional de La Matanza, Agustín reconoció que con el paso del tiempo comenzó a sentirse lejos de la profesión tradicional; "Siempre fui más poeta o narrador que abogado. Con el tiempo me desencontré con la profesión y empecé a buscar otra forma de vivir."

Aun así, continúa ejerciendo en algunos casos puntuales; "Mi objetivo es aportar desde el derecho a la sociedad. Si además me permite ganarme unos pesos, bienvenido sea, pero me interesan especialmente los temas socioambientales."

Esa búsqueda personal también lo llevó a acercarse a la cosmovisión andina, la música y distintas terapias complementarias.

La reflexología como herramienta de bienestar

Después de desempeñarse durante años como docente de nivel inicial, Celeste decidió cambiar el rumbo profesional y dedicarse a la reflexología.

Explicó que se trata de una terapia integral que busca mejorar tanto el aspecto físico como el emocional; "La reflexología no solamente trabaja lo fisiológico. También aborda lo emocional porque muchas veces el síntoma es una ventana para descubrir algo más profundo."

Según detalló, la técnica se basa en estimular puntos específicos ubicados en la planta de los pies; "En los pies están representados todos los órganos y sistemas del cuerpo. A través de determinados puntos energéticos se pueden desbloquear procesos físicos y emocionales."

Además, recomendó realizarla como un proceso y no como una única sesión; "Cuando uno hace un seguimiento en el tiempo empieza a notar cambios reales y también un mayor conocimiento de uno mismo."

Actualmente atiende en la Sociedad de Fomento de Villa Serrana La Gruta, aunque también realiza sesiones en Tornquist y a domicilio.

Compost, huertas y soberanía alimentaria

En paralelo, Agustín trabaja junto a otros vecinos del Barrio Sustentable en distintos proyectos comunitarios.

Entre ellos mencionó el mantenimiento de bosques frutales, el compostaje y la producción de alimentos; "Nos interesa trabajar la soberanía alimentaria, aunque sea de a poquito. También buscamos que cada vez haya menos residuos y más compost."

Contó además que varios vecinos se organizan para colaborar en las huertas de manera rotativa; "La idea es encontrarnos una vez por semana en la casa de algún vecino y trabajar entre todos."

También adelantó que recientemente constituyeron la Sociedad de Fomento del barrio; "Ya está prácticamente lista. Es un paso importante para seguir creciendo como comunidad."

Una historia que comenzó con una quena

Más allá del proyecto de vida, la entrevista dejó espacio para una historia muy particular: cómo nació la relación entre ambos.

Agustín recordó que se conocieron hace ocho años en Córdoba, mientras fabricaba quenas de bambú; "Nos conocimos tocando 'La Vicuñita'. Después fuimos amigos durante muchos años."

Tiempo después volvieron a encontrarse; "Cuando regresé de un viaje en bicicleta hasta el norte de Brasil, prácticamente la primera persona con la que me encontré fue Celeste."

Durante la entrevista incluso interpretaron en vivo esa melodía, la misma que marcó el inicio de su historia.

"Ojalá todos encontremos lo que nos motiva"

Sobre el cierre, ambos dejaron un mensaje que resume la filosofía con la que hoy viven; "Que quien tenga ganas de experimentar esta terapia pueda acercarse. Estamos para acompañar", expresó Celeste.

Agustín, por su parte, concluyó con una reflexión que sintetiza el cambio que decidieron emprender; "Ojalá cada día todos vayamos encontrando aquello que nos motiva y podamos entregarlo al mundo para que sea un poquito mejor."

Para cualquier consulta, se pueden comunicar con Celeste al instagram @killasisa.salud.integral

Nota a Celeste Salinardi y Agustin Imbrogno